martes, 12 de diciembre de 2017

CIGÜEÑAS


 

 

  Acaban de pasar unos bandos de cigüeñas rumbo al sur, hacia Andalucía limpia, clara, con ese potente sol que llena de vida a cualquiera.

  Descansarán unas semanas en Doñana, alimentándose de los insectos y animalillos que salen de entre las cañas lacustres y los tarays de las praderas circundantes.

 Podrán lucir su alegre serenidad, tranquilas, camino del África oriental, donde permanecerán bajo el cálido sol, que en ésta época desde el Este parece más cercano.

  Rescatadas de nuestro áspero Invierno, permanecerán felices por el cambio, los nuevos horizontes, los nuevos encuentros… …de cada año que pasa. 

  Entre Febrero y Marzo, ya próxima la nueva temporada, volverán renovadas de ilusión, a ocupar las extensas parameras castellanas y extremeñas.

                                                       

  Mientras, los Magos de Oriente, seguirán el camino inverso, hacia éstas tierras nuestras, ahora desabrigadas y grises, tomándose con calma un largo viaje, atravesando desde el Este todas las hermosas tierras que han sido madre de nuestra cultura mediterránea.

  A los Reyes Magos, los únicos reyes reales, no les gusta el Norte. Por allí viaja un pequeño duendecillo gordinflón con barba blanca, que no hace más que reir como un tonto y dar regalos a diestro y siniestro. Bueno, eso dicen, porque nadie lo sabe a ciencia cierta.

  Nuestros Magos, desde Oriente, vienen atravesando maravillosas tierras, donde habitan gentes variopintas de diferentes culturas, gentes que gustan de la tranquilidad, de hablar entre sí, de disfrutar el momento, el rayo de sol, el atardecer, el mar, las gaviotas. Gente que en general nosotros no podemos entender, por diversas razones, entre ellas porque nos creemos lo que de ellos nos dicen los medios de comunicación manipulados, porque la mayoría de los europeos no ha  estado por aquéllas tierras de donde vienen nuestros Reyes Magos.

                                           


  Mientras la espera de nuestros Magos se hace cada vez más corta, las cigüeñas van llegando a aquéllas doradas tierras.

  Algunas parecen salir hastiadas del tedio político global de Europa. No quieren saber nada de tanta chusma. Sólo entienden de viajes, de aventuras, de paisajes, de unión fraternal, de diálogo, de cielos limpios, de horizontes…

  Aventureras parciales, viven al límite de su serena alegría. Son sabias porque saben dónde está la Verdad y la disfrutan aprovechando cualquier cosa que les ofrece la Vida.
                                                                       
  
  Hay un momento que en su viaje, se cruzan los Reyes y las cigüeñas, un momento mágico, en el que éstos, con una cómplice sonrisa, saludan a nuestras repatriadas desde abajo.

  Los Reyes, con una serenidad elegante, que les hace crecer lentamente sus hermosas barbas, cruzan señoriales vegas, caminos y desiertos. Disfrutan el camino, atraviesan pueblos y ciudades, pero son esquivos a nuestra vista. Al final, llegan a su destino. Y su mayor regalo, es la Alegría, un regalo para el que hay muchos ciegos y sólo unos cuantos sabemos agradecer.

  La alegría que producen esos días crecientes y las noches menguantes en nuestras tierras. ¡Maravilloso regalo del que algunos no se dan cuenta!

                                                


  Enero es el punto de partida hacia la luz y la vida. Camina lento pero seguro de sí. Y al poco de empezar su marcha, los almendros de  Febrero y Marzo empiezan a sonreir, tiñiéndose de blanco y violeta. Las cigüeñas conocen a los almendros vestidos de novia, cuando vuelven a instalarse en nuestras campiñas y los conocen de esperanza, cuando el sol comienza a calentarnos poco a poco.

  Hay un grupo de cigüeñas que se han vuelto perezosas. Se han fijado en nuestra forma de vivir burguesa y se han contagiado. Ya no salen a hacer el viaje aventurero de sus colegas. Prefieren quedarse en las pequeñas poblaciones donde haya cerca un basurero, o alguna fuente de desperdicios que les sirva de sustento. Son como nuestra sociedad: viven entre el bullicio, la pobredumbre y la comodidad, lo que las hace pusilánimes y dóciles. Ya no temen al frío, porque los humanos estamos haciendo que los inviernos cada vez sean más cortos. Y prefieren que se les de todo hecho, en vez de ir ellas a buscarlo. Ya hay muchas cigüeñas humanizadas.

                                                    


  Sin embargo las que viajan como antaño, siguen siendo felices. No hay más que verlas, porque contagian su alegría. ¡Qué poquita gente aprende de unos animales tan aventureros y a su vez serenos! ¡Qué pena!

 Yo creo entenderlas a veces, cuando las oigo mientras vuelan en grupo cuando nos abandonan en Otoño:

  -¡Pobres gentes los humanos de Occidente! Desconocen lo que hay detrás de sus vidas rutinarias. Los acontecimientos que se pierden por no vivirlos vuelan también con nosotras hacia otros mundos. Están demasiado ocupados en su eterna avaricia que no les deja ver la Vida misma tal y como es. De momento, sólo contamos con lo que tenemos, con lo que escuchamos, con lo que sentimos. Nosotras volamos lejos  aun sabiendo los riesgos de nuestra aventura. Ellos, se pierden entre la nada, desaprovechando el día para ver el mundo con otros ojos. Son siempre pobres, porque siempre necesitan más. Necesitan más porque no saben parar a disfrutar de lo que ya tienen. Cuando consiguen algo, su codicia ya está camino de otro objeto de deseo. Nosotras simplemente disfrutamos el viaje de nuestras vidas. ¡Pobres pequeños!

                                                         
   
 


  Intento imitar a las cigüeñas. Si alguna vez crees perder todo, como a mí me ha sucedido en alguna ocasión que ya he olvidado, párate, se valiente y piensa en ellas. Tienen todo  y disfrutan de ese todo: la alegría de volar sobre la vida. No necesitan nada más. Vadean tanto bonanzas como temporales y ahí están.

 Son sabias las cigüeñas, ¿No te parece?

jueves, 9 de noviembre de 2017

ESPAÑA SE SECA Y NUESTROS GOBERNANTES PASAN.

    Estado desolador en las Lagunas de Ruidera, mítico paraíso natural acuático en el corazón de
    Iberia.

    Querido lector, ha pasado un tiempo considerable desde que me fui a recorrer camino y éste ha sido extenso, por lo cual he andado lejos de éste pequeño hogar. Pero el regreso es mi mayor alegría, porque vuelvo con una misión importante cumplida. Prometo no dejar ya el calorcito de éste pequeño rincón abrigado por tu paciente lectura.

  Mi entrada de hoy estaba pendiente de aprobar en septiembre, pero la inexistencia de lluvia ha hecho suspender el examen del sentido común una vez más a las administraciones del Estado español, con una falta total de organización y previsión frente a la sequía que venimos sufriendo. Te lo voy a explicar, aunque imagino que ya lo sabes, pero me es necesario denunciar aquí a los incompetentes que nos gobiernan, porque considero que abandonar nuestro medio natural, es un ataque directo a nuestros maravillosos recursos naturales y a nosotros mismos.

  Nuestros campos agonizan por falta de agua. Que haya periodos naturales largos sin lluvia o con lluvia escasa, es tan antiguo como el Mundo, sí. Pero lo que es imperdonable es que no exista a éstas alturas una política de aguas coherente.

                               

                      Restos de lo que era un paraíso.
  En primer lugar, ¿por qué se permite desde el Estado regar las viñas? Alrededor de Fuente Serena, donde vivo, no hay más que mares inconmensurables de viñas, que antaño producían buenos caldos. Hoy día hay buenos "jarabes", que no vinos, ya que los viñedos se han convertido casi en hortalizas que se riegan a diario desde junio a octubre, para que el campesinado obtenga más kilos de uva en la vendimia, engordando la uva con agua. éste es uno de los mayores problemas que agravan la sequía en regiones como Castilla León y Castilla la Mancha: la maldita moda egoísta de desecar los acuíferos con un riego innecesario. ¿Cuál sería la solución? Que en las bodegas el peso de la uva fuese penalizado y a cambio se gratificase la calidad. Pero eso tiene que venir reglado por un Ministerio de Agricultura competente. 

  En Castilla La Mancha se acaba de inaugurar una política de agua enfocada a la agricultura, en la que se incentiva y protege la apertura de nuevos pozos para seguir sacando agua del acuífero 23 que ya está agonizando, para que más jóvenes se acerquen a la agricultura como medio de subsistencia. No lo entiendo. ¿Qué más da que el acuífero no tenga agua para las generaciones que ahora son niños?
                                  
No es un chiste. Es una de las Lagunas de Ruidera "protegidas".

 
Votos. Es lo único que importa al individuo que aspira al poder. Ya no hay políticos de verdad, lo sabemos. Y lo peor de todo es que lo aceptamos mansamente.

  En Castilla La Mancha ya hay pueblos que tienen racionada el agua, pero se sigue dando manga ancha a los agricultores, para que sigan saqueando el Acuífero 23. Hay numerosos ríos que están desapareciendo porque ya no tienen el apoyo de éste acuífero antaño soberbio, hogaño sobreexplotado.

  ¡Gobiernos de España, yo os maldigo!

  No hacéis nada por mantener el agua de cada región. Es más mantenéis políticas obsoletas en las que injustamente se sangran los ríos de Castilla que ya de por sí es seca, para pasarla a otras regiones donde hay más recursos, como el mar y las desaladoras.
Castilla no tiene mar, sólo ríos que se secan, acuíferos que mueren asesinados por la avaricia humana, lagunas que parecen rememorar tiempos mejores, en los que legiones de fauna de todo tipo las visitaban, aves de países lejanos, que alegraban los entornos lacustres y fluviales.
                                    

                                     Las maravillosas cataratas famosas en el Parque de Las Lagunas de Ruidera.
 

Me niego a pensar en aquello que no sea mi tierra, la que me acoge ahora y me abrigará eternamente en su regazo cuando llegue mi final.

  A mí no me lían los gobernantes de turno tapándome los ojos con la venda de si los catalanes se van. Me importa un pimiento el tema de los catalanes. No es mi asunto, si primero no se resuelven los temas importantes de éste país maravilloso que no se merece a los gobernantes de los últimos 25 años: asuntos como devolver el dinero dado a los bancos extraído de la hucha de las jubilaciones regladas en el Pacto de Toledo, ¿Tendremos jubilaciones los que ya vamos por el medio siglo y las generaciones más jóvenes? ¿Habrá medidas reales contra el cambio climático en nuestra España tan maltratada? ¿Para cuando se va  a trabajar en temas como el empleo de calidad y la corrupción de los altos cargos, con leyes justas? Eso es lo que nos debe preocupar, que no te tapen los ojos distrayéndote con temas pseudopatrióticos, como el de los catalanes. Si son felices que se vayan y los que no quieran que sigan siendo españoles. A pesar de la mala propaganda que se hace a través de los medios de comunicación manipulados, me caen bien los moros, los vascos y los catalanes.

  Pero lo que es verdaderamente preocupante es que ESPAÑA SE SECA Y NUESTROS GOBERNANTES PASAN. No se preocupan de hacer políticas de aguas actuales al cambio climático. ¡¡¡¡¡¡Por Dios, el Transvase Tajo-Segura, qué pinta ya!!!!!!
                                     
                      Fué.................
 
Hace falta ya una política activa de protección de lo nuestro: Nuestros lagos, embalses, ríos, de nuestros acuíferos. prohibir el riego indiscriminado, señores políticos, que España es una tierra de secano. También unas leyes justas que protejan nuestros bosques, que obliguen al Estado y a sus jueces a castigar drásticamente a quienes organizan y a quienes provocan los incendios, que obligue a las Comunidades a hacer cortafuegos como antaño se hacía, cuando había muchos menos incendios.

                                         

                              Creo que ésta imagen habla por sí sola. Habla de la
                                                     terrible desolación que sufrimos ante nuestros
                                                     incompetentes gobernantes sucesivos, que tienen en el
                                                     abandono nuestra tierra, España. (Foto cedida por J.Manuel)
  Está claro que los Gobiernos de España, no hacen nada por nuestro paraíso que es nuestra tierra.

  ¿Seguiremos aguantando como ovejitas la destrucción de lo nuestro?

  ¡Eso sí me preocupa!








sábado, 29 de octubre de 2016

GRACIAS POR VOTAR NO. GRACIAS POR DIMITIR.

 Gracias a todos los que habéis podido usar el derecho al voto y habéis sido valientes votando NO sin pensar en intereses de ningún tipo. Gracias a los que habéis tenido la gran valentía y decencia de dimitir ante una imposición política. Habéis dignificado el denigrado papel del político, papel en el que cualquier ciudadano con cierta inteligencia seguirá sin creer gracias a los representantes del PP  y del PSOE. Hay más vida fuera de todas esas hordas. Incluso hay más vida encima de muchos partidillos emergentes, de rango oportunista.

  Sólo un cambio profundo de los ciudadanos, saliendo de los cómodos sofás de nuestros precarios hogares podría poner las cosas en su sitio. Desde luego todos éstos politiquillos esclavos de los dirigentes económicos de la maldita Unión Europea, algún día caerán, cuando el ciudadano de a pie despierte de sus miedos y relativas comodidades. Tenemos que llegar a situaciones aún más precarias, tenemos que dejar de percibir jubilaciones, bajar hasta lo inaudito nuestros ya miserables sueldos los que tenemos la inmensa suerte de trabajar y ser explotados por los poderosos y ser denigrados más aún por parte de los poderes capitalistas del PSOE, del PP y de sus jefes de la UE.

  Aunque no es propio de mi educación, voy a hablar en el lenguaje que puede comprender toda esa chusma de la que estoy hablando, a ver si se me entiende:
 
  Me cago en los políticos capitalistas actuales, me cago en la Unión Europea, que sólo piensa en enriquecerse más cada día económicamente, a costa de sus ciudadanos.

  Lo bueno que tiene de tocar fondo es que después toca subir, por la inercia natural. Seguramente habrá un tiempo cercano de cambio.

  ¡Por un mundo mejor, en el que la sociedad se valore por encima de todo lo material! Ése mundo está por llegar y muchos, muchos podremos reírnos viendo cómo huyen los cobardes que estuvieron asentados en sus tronos. 

                                      


   Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo... y por los mismos motivos.  (George Bernard Shaw)

lunes, 22 de agosto de 2016

UN TACHÓN SOMBRÍO.

 
  


   Han tenido que pasar algunos meses para poder escribir éstas líneas, por razones de sentimiento. Hace un tiempo vino la que siempre viene al final y se llevó a un buen amigo. Debió entrar suavemente, entre puntillas, sin ser vista. Una mañana tibia de mayo, se lo llevó consigo, certera en su convicción de estar haciendo lo que debía. Sí; quizá debía entonces, por ahorrarle ese terrible sufrimiento de no poder partir y quedarse padeciendo dolor y angustia.

  La mañana comenzaba, pero ésta vez ya sin Manolo, que yacía tendido plácido en la cama, quizá con una mueca sincera de descanso y de adiós calmoso.

  Abajo, el ajetreo por las calles del barrio, de coches, furgonetas descargando mercancías y comercios con las puertas recién abiertas al nuevo día. Más allá la playa, tibia y descolorida, como en una nebulosa blanca, lanzaba tímidas olas que se deshacían antes de llegar a la arena fina. Gaviotas y cielo claro. Era un día claro, como algunos en los que luce el litoral cuando se aleja la lluvia débil del norte. Un día como otros, en los que muere gente y nace gente. Días de dicha para algunos, tristeza para otras, tedio para muchos, risas para otros. Era un día más de Mayo, pero era un día maldito y triste para los que queremos a Manolo, porque Manolo ése día se fue en el tiempo y el espacio y ya no íbamos a verlo más...

  Manolo, un hombre de talla grande, era además, sin pretenderlo, un gran hombre. Era serio por fuera, pero tenía un sentido fino del humor. Era, como amigo, acogedor. Siempre estaba al lado de Maribel; un hombre familiar. Cuando le conocí, ya estaba jubilado, pero su espíritu inquieto le convirtió en artesano.

  Tenía su pequeño taller de madera, en el que trabajaba a ratos y con ilusión, haciendo viejos utensilios agrícolas asturianos, también de cocina y un montón de detalles más, bastante originales.

   Ver a Maribel y a Manolo juntos daba una sana envidia, porque es difícil que un matrimonio que lleva más de medio siglo conviviendo, se lleve así. Claro que teniendo como compañera a Maribel, era imposible que esa unión no funcionase. ¡Qué suerte tuviste, Manolo, con esta mujer!

   Maribel es, en el buen sentido, una niña grande. Sus ojos siempre sonríen y sus pómulos, ligeramente coloreados, le dan un aspecto casi infantil a su expresión, lo que resalta su alegría, porque Maribel es como una niña alegre, en realidad, una mujer estupenda. Últimamente tiene una sonrisa acompañada de cierto toque de lejana tristeza, que me disgusta, pero es normal. El tiempo lo cura todo. Y ella es una mujer muy fuerte, bajo esa apariencia de niña frágil.
 
   Cuando Manolo se fue, lo sentimos egoístamente por no poder volver a verle más, pero sobre todo nos preocupaba Maribel. Lleva su pena a solas y sabe que Manolo no la quiere ver triste. Por eso es fuerte, porque se atreve a sonreír, aunque sea una sonrisa con cierto deje de triste añoranza. ¡Qué suerte tuviste, Manolo!

   A veces, Maribel nos contaba alguna anécdota y Manolo replicaba con una voz grave y sorda a la vez, pero plácida:
-¡No hombre, no, Maribel! ¡No fue así!-
Y empezaba a corregirla el relato. Y no es que quisiera discutirla, sino que Manolo era un hombre recto, más que cualquiera de nosotros y como tenía muy buena memoria, corregía a Maribel y nos contaba cómo había sucedido aquélla anécdota exactamente. Aquello resultaba gracioso en su persona.

  El otro día fuimos a ver lo que queda de su recuerdo representado en un tejo, junto al arroyo. Pero ése Manolo no es el que yo conozco exactamente, sino un trocito de tristeza, un tachón sombrío. El Manolo amigo, el Manolo de Maribel, está ahora sobre el cielo de Buspriz, planeando con la brisa de ésta mañana, sobre los castaños, abedules, hayas y avellanos de los montes que nos rodean. Y por la noche, tiene su casa en el corazón de Maribel y de sus hijos, pero unos trocitos se quedan en los nuestros.

  Se nos fue el maestro artesano de la Vida, pero permanece entre nosotros. ¡Manolo, también nosotros nos acabaremos yendo hacia los altos montes, hacia el mar brumoso y lejano y seremos lo que tú eres ahora: paz y eternidad!

                                            

martes, 5 de enero de 2016

MI MEJOR REGALO DE LOS REYES MAGOS.

                                                                               




   Esta mañana al levantarme he corrido con la ilusión de un niño al zapato que dejé ayer a ver si los Reyes, los de verdad, los de Oriente, me habían dejado algo especial, ya que siempre me dejan ropa, complementos y a veces, algo más.

  Pero esta mañana, una extraña sorpresa me ha dibujado una sonrisa en la cara. Al acercarme he visto un paquete envuelto en una especie de hilo de seda blanquecino, sobre el que habían dejado ésta nota: "Éste es nuestro mejor regalo; llévalo siempre contigo".

  Inmediatamente, lleno de curiosidad y emoción me puse a abrirlo.

  Ante mis ojos apareció un fino librillo elegantemente encuadernado con éste título : Regálate la Vida.

  Extrañado abrí el libro y lo ojeé con rapidez. Estaba lleno de hermosos dibujos de un estilo parecido a las ilustraciones de Gustavo Doré, con paisajes mágicos, árboles retorcidos con curiosas formas, mares llenos de caracolas como de cuento, montañas en perspectiva con preciosas vistas de la lejanía entre sus valles. Pero lo que más me llamó la atención fue que entre tanto dibujo, se intercalaba a grandes letras, el texto, conciso y muy espaciado. Empecé a leer:

  "¡Regálate la Vida! ¡Cuántas veces has deseado hacer cosas que te han parecido temerarias, imposibles o ilógicas y has desistido de hacerlas! Te han educado para ser correcto, para hacer lo que se considera normal y no salirte del camino establecido. Y claro, te has quedado con ganas de hacer aquello que no entraba en la supuesta regla de lo que deberías hacer o no hacer.

  Piensa que el tiempo pasa, pasa la Vida, dentro de unos años ya no podrás realizar aquellos caprichos que soñaste. ¿Te has planteado qué hubiera sucedido si hubieras realizado aquél viaje tan lejano y duradero? Quizá el destino, tu destino particular hubiera tomado otro rumbo diferente, mejor o ¿peor? Pero ¿hay algo peor que la insatisfacción que produce no haber abierto un nuevo camino que te atraía?

  Regálate la Vida. La vida, tu Vida. No es regalarte un buen traje, un nuevo ordenador, un nuevo coche. Ni siquiera regalarte un homenaje en aquél gran restaurante al que nunca habías ido antes por su elevado coste. Todo eso tarde o temprano lo harás con dinero, quizás, si verdaderamente te interesa. Pero ¿y de aquélla aventura que no quisiste tener por si te caías, montar en la barcaza de Manuel un día de pleamar en busca de buena pesca? ¿Te has preguntado cómo se ve el mar desde una pequeña barca al amanecer?

   Sí amig@, la Vida pasa y el tiempo que pierdes sin hacer "esas pequeñas locuras que a veces se te han ocurrido" sin saber cómo
es un tiempo que nunca más volverá. Y además siendo así, ecléctico, sin arriesgarte a vivir vivencias nuevas, originales y caprichosas, vas modelando poco a poco una persona aburrida, predecible que ni siquiera aguantas tú.

  Regálate la Vida, AHORA MISMO YA, que es tarde para vivir, siempre es tarde si nunca te decides a cambiar la concepción de tu
destino desde ya, día a día. Sal hoy. Vete lejos, corre riesgos que te hagan sonreír, si te caes, te levantarás, seguro que si algo te duele no será grave, y si lo es, más aún es no hacer nada que se salga de lo que se espera de ti. La inanición de aventura es causa de las mismas enfermedades que el sedentarismo. 

  Regálate Vida. Sorprende a quienes tienes a tu alrededor sorprendiéndote primero a ti mismo con tu actitud renovadora a cada instante. ¿Por qué no hacer eso que tanto he temido otras veces si intuyo que me dibujará una sonrisa? ¿Acaso falto al respeto a alguien o daño a algunos de mis seres queridos si me empeño más a fondo en ser un poco intrépido?

  No te aburras a ti mismo ni a nadie con el traqueteado cuento de "Cuando yo era joven..." ¡SÉ JOVEN AHORA! Deja el pasado que entierre al pasado. Vive hoy. Para eso tendrás que entrenarte un poquito cada día. Ahora sin ir más lejos, deja por unos momentos éste librito y sal a la calle, camina, regálate el día para ti y haz algo que te parezca una pequeña locura sin dejar de respetar tu entorno. Haz algo que te haga reír. Eso te dará una medida exacta de tu estado de juventud actual y de tu compromiso vital contigo mismo en exclusiva. Después regresa a tu sitio y retoma tus rutinas. Procura hacer éste ejercicio con bastante asiduidad y hacerlo progresivo con diferentes actuaciones y actividades.

  Ser ahora joven es no echar de menos tu lejana juventud, sino vivirla ahora con el saber que otorga el paso del tiempo. Sorprenderte a ti mismo tú mismo, es el mayor regalo que puedes hacerte y es el mayor seguro que puedes hacer contra cualquier tipo de enfermedad. Renuévate cada día y deja atrás tu vieja piel de serpiente para nacer de nuevo. Así se llega a ser joven y longevo. Te lo dicen los magos de Oriente, todos los magos de Oriente. Sigue sus sabios consejos.

  Con una enorme sonrisa furtiva, he cerrado el librillo y he salido a jugar con la mañana............. 

martes, 17 de noviembre de 2015

LA GUERRA: EL MAYOR NEGOCIO DE LOS PODEROSOS. ¡NO A LA GUERRA, NUNCA!

                                              

                                    "Todas las razas y pueblos somos hermanos,
                                                       hijos de La Vida."


   Vivimos en un Universo demasiado grande en todos los sentidos para poder apreciarlo desde nuestra mente pequeñita de ser humano. Aún así, si entre la rutina diaria hacemos alguna vez un descanso y nos paramos a contemplar, escuchar, oler, el ambiente que nos rodea, ya sea en una calle en la ciudad, disfrutando el paisanaje, ya en el campo, disfrutando el paisaje, podemos darnos cuenta, por poca masa gris que se tenga en la mollera, de que si miramos de otra manera el Mundo, éste se nos ofrece cargado de tesoros, el mayor de todos, la Vida misma. Mi amigo Geluco, cada vez que subo a Oviedo y nos tomamos unos culines siempre me repite como un disco rayado:
 
-"La Vida ye una fiesta que s´acaba".

   ¡Cuánta razón, Gelu! Pero parece que somos tan listos que no terminamos de creerlo y nos empeñamos en ver todo de manera más gris. Por supuesto que todo son problemas, lo divertido es torearlos cada día con el mayor optimismo posible, porque si hoy no es mi día, mañana lo será, pero la Vida pasa....................... y no vuelve. No quiero regalar mi vida a la amargura.

     Ahora, una vez más de tropecientasmil, los Estados Capitalistas Occidentales vuelven a hablar de hacer una guerra. Una guerra, para una macro entidad capitalista es una ocasión perfecta de desarrollar y fomentar durante y después de ésta un sin fin de aspectos que le propicien ganancias, como el tráfico de armas, en el que España es un punto fuerte, la reconstrucción de poblaciones, con lo que lleva económicamente a la inversión y la negociación entre países, etc.

   Ahora que cuatro asesinos locos manejados por vete tú a saber qué entidad con ánimo de lucro bélico, han hecho lo único que saben hacer, algunos dirigentes europeos, curiosamente de los más poderosos, pronuncian la palabra   "guerra":   pesadilla del ciudadano, lucro del poderoso que NO CONVIVE con el ciudadano. Y saben de sobra que esa no es una solución.

  SÓLO HAY UNA MANERA DE NO TENER MALA HIERBA : ELIMINARLA.

    Eliminar a los asesinos, no por castigo, sino por evitar que existan y maten, así de simple, es lo que se ha hecho a lo largo de la Historia, cuando los capitalismos no eran globales como ahora.

     Pero eliminar, no quiere decir necesariamente matar, sino neutralizar. De eso sabían mucho nuestros reyes hispánicos medievales y si no, a la prueba de nuestra Historia me remito. ¿Qué hacían? Sí, hacían guerra al moro, pero unas guerras muy puntuales, persiguiendo al núcleo del enjambre y castigándolo o acojonándolo duramente. Había muchas maneras, por ejemplo, estudiando sus creencias. Para cualquier musulmán, morir en la batalla era un acto sublime premiado en el otro mundo de sus creencias. Éstos de hoy creen lo mismo, pero una cosa es morir defendiendo lo tuyo y otra es morir matando a los demás para imponer tu voluntad y eso ya NO.  Algunos mandamases cristianos castigaban a sus enemigos musulmanes obligándoles a comer cerdo. Así se aseguraban que ya no ganarían la gloria en el otro barrio y no serían precisamente premiados por Alá.  Entonces las ideas supersticiosas y religiosas pueden servir como arma formidable..........también de defensa. Coger a un individuo y encerrarle toda su vida alimentándolo con carne de cerdo (del barato, por favor). Hay muchas maneras de convencer a los posibles asesinos, el terror, la humillación, el aislamiento. Y si esto no funcionase, sólo ya entonces, quedaría el quitarlos de en medio.
    
   LAS GUERRAS NO SIRVEN PARA QUITARNOS DE EN MEDIO A LOS CUATRO ASESINOS LOCOS, SÓLO SIRVEN PARA FOMENTAR LA VIOLENCIA, EMPOBRECER A LOS PUEBLOS INVOLUCRADOS Y POR SUPUESTO, PARA ENRIQUECER A LOS CUATRO PELIGROSÍSIMOS DIRIGENTES CAPITALISTAS DEL MUNDO. CONTRA ESOS CUATRO IMBÉCILES SÍ PODRÍAMOS ACABAR SI TODA LA HUMANIDAD NOS UNIÉSEMOS PARA DERROCARLOS.

    Pero somos un simple rebaño de ovejitas. "¡Beeeeeeeeeeh!"


    Si los más altos cargos mundiales, esos que nos explotan a los pobrecitos de a pie, quisieran, localizarían a los asesinos y a sus jefes y los neutralizarían o los exterminarían. Poco a poco dejaría de haber asesinatos de ése tipo.

   Pero para "los de arriba" es mejor infundir el miedo y liar a la gente, "dignificando" con el nombre de Terrorismo, la "profesión" de cuatro locos asesinos.

    Y encima meten en el saco de los malos a la población, raza o religión supuesta de esos miserables: Antes, con la ETA, había necios que creían que los vascos eran etarras, ahora sigue habiendo necios que miran mal a los musulmanes. ASESINOS , IGUAL QUE GENTE BUENA, HAY EN TODAS LAS TRIBUS Y RAZAS. Afortunadamente hay pocos asesinos, pero los crímenes nos dan miedo y nos impresionan más, pero no es una guerra, son unos pocos, localizables y exterminables si nuestros emperadores capitalistas quisieran, que va a ser que no.

   ¡Ah!, se me olvidaba recordarte si tienes ocasión de leer algo sobre El Corán, comprobarás que es una religión que habla del amor entre hermanos y castiga la violencia. Sólo la permite como defensa de la familia si ésta es atacada. Una religión, para los que crean en religiones, no es un tratado de terrorismo. Si has viajado por  países musulmanes, comprobarás lo buena gente que son los de a pie, el sentido tan familiar que hay y sobre todo la paz y alegría contagiosa que se respira, que a veces es violada por cuatro asesinos locos. De éstos siempre hay en cualquier religión, o país del Mundo.

   Ahora, te invito a reflexionar, amig@ lector/a:

   ¿Guerra o exterminio de cualquier asesino de multitudes?

   ¿Y si los encierran y se escapan?

jueves, 30 de julio de 2015

EL TIEMPO DE LOS IMBÉCILES.

                                                                            
...Han pasado algunos años y el tiempo no perdona, así que decidí colgármelo al hombro como si fuera una mochila.   Llevo pocos años con el Tiempo colgado a mis espaldas. Me divierte, pero pesa, pesa tanto que a veces me dan ganas de soltarlo en el agua a refrescarlo.

  He recorrido caminos sin parar. Bueno, algo he parado, alguna china me he tenido que sacudir de mi zapato, algún evento me ha retenido a veces a favor y a veces contra mi voluntad. Pero eso forma parte del camino, parar en un determinado paisaje, aunque nunca se detiene el tiempo.

  Ha pasado tiempo, pero he vuelto a mi querido rincón de Asturies, desde donde escribo. Asturies, donde nací...de nuevo.

  Hoy vuelvo combativo, a veces literario, a veces realista y crítico, pero he vuelto con la ilusión renovada de ser y de pensar.

  Y para retomar éste camino voy a hablar un poco de la mediocridad que casi todo hijo de vecino hemos de torear como podemos en el día a día y voy a decirte cual es mi técnica para esas lides, por si te sirve de algo mi experiencia.

  Hace apenas dieciocho años era tan iluso que creía conocer de sobra la mezquindad humana y aposté por una empresa para mí dudosa, en la que quería creer. Empecé a trabajar con ahínco, que es lo que siempre he intentado y puse la mayor ilusión en un proyecto que no lo merecía.Pero eso lo descubrí después, cuando vi que mucha gente que me rodeaba en ese proyecto era sumisa hacia el poder y falsamente amiga de sus compañeros. Me di cuenta de la mediocridad que me rodeaba, de que muchos de los que trabajaban a mi alrededor, no tenían en su mayoría escrúpulos para intentar mantenerse más arriba que yo, en una lucha despiadada en la que cabía hasta la traición y la falta de ética. Y lo peor es que me di cuenta de que la empresa en la que había empezado a trabajar con tanta ilusión, estaba totalmente podrida desde fuera hacia adentro.

  Yo que siempre pongo una ilusión arrebatadora en todo lo que hago, comencé a sentirme incómodo en un ambiente que no compartía más de lo inevitable...

   ...Hoy día tengo aprendida la lección: a veces hay que saber sobrellevar lo que no agrada, cuando de ello sacas algún partido: Trabajo honestamente, me comporto con dignidad, procuro ser asequible con mis compañeros de trabajo, pero mis amistades me las reservo para fuera de esa empresa. Mejor dicho, la empresa me la reservo sólo como uno de mis medios de subsistencia. Pero sólo eso.

  Fuera, la Vida me sonríe cada día. Su sentido está lejos de la mediocridad de quien sólo vive para asegurar su trabajo en una empresa que no sabe o no quiere valorar con justicia a sus trabajadores. Es tiempo de ingratos, de mediocres, de imbéciles y de los perritos de éstos, pero somos muchos todavía quienes trabajamos honestamente, dando por hecho que  existen los que no se sienten felices con su vida e intentan apedrear a los demás, trabajadores de la misma empresa. Hasta el momento vamos esquivando las pedradas. Es lo que tiene estar entre ése tipo de gente. En el fondo me dan pena aquéllos que me apedrean. ¿Cuanto veneno hay que tener para perjudicar a tus compañeros?

  Siempre he sido un afortunado porque he vivido de mi profesión, desde que me fui de casa siendo adolescente hasta hoy, no he parado de enseñar, de dar conciertos, de realizar proyectos, unos con más éxito que otros. Nunca he tenido alma de funcionario, por Dios qué horror y que me perdonen los que sí la tengan, que yo se lo respeto, como cualquier otra religión alternativa.

  Pero mi mayor fortuna fue comprender que la Felicidad es algo por lo que muy poca gente se atreve a luchar. Yo puedo considerarme afortunado en esto: Por ser feliz porque me lo curro cada día, por ser tan querido y por tener tantas ganas de vivir.

  ¿Y lo demás? ¡Ah! ¡Sí! Aquellos  de los que te he hablado, que la gente normal tenemos que aguantar cada día... Pues procuro sacudirme bien el polvo de los zapatos siempre antes de volver a entrar en casa.

  Piensa que la Vida no es perfecta. Pero si tú quieres es Vida. Dicho de otra manera: Los imbéciles son siempre atemporales. Hay que saber vivir con ellos alrededor, como hacemos con las moscas. 
                                                                             
  "Unas pocas picaduras de mosquito nunca pueden parar a un buen caballo en su carrera". L. v. Beethoven. 


                                                                     

 

miércoles, 27 de febrero de 2013

CREPÚSCULO . LA MAGIA DE RENACER.

2


       ...Otra vez el mar; el mar en la distancia, frente a un sol mortecino que se acuesta perezoso. Es Invierno. No se le puede pedir más.

      Aquí arriba, en la recia estepa castellana, escribo cargado de recuerdos que no voy a contar, pero lleno de sueños para compartir con quien quiera seguir mi discurso. Me gusta el crepúsculo marino, porque veo un paralelismo evidente entre lo que se va y lo que vuelve a ser, que no es sino lo mismo: vida que pasa, camina y culmina. Y después , la vida, nuevamente. Así es el sol que muere para renovarse cada día nuevo sobre el mar, que no es sino la madre que siempre aguarda al hijo pródigo, a veces, enfadada y regañona; otras, sin embargo, cariñosa, acogedora. Al final, el mar, siempre inconmovible, incluso a las acechanzas de los cuatro mezquinos poderosos de la raza humana. Sólo cuatro, pero ruidosos mezquinos, que sólo son enanos frente a la inmensidad de ésa madre protectora que nos enseña cada día a renacer.

      Hace tiempo aprendí que el ser humano puede ser el mejor regalo de la vida. Me ha costado creerlo, porque viviendo, uno se topa con cada necio aspirante a malo que dan ganas de salir corriendo. Hacen ruido, sí; y mucho, pero no son tantos como aparentan. 

      La experiencia me ha enseñado que es un gran placer hablar con las gentes sencillas que viven honradamente de su trabajo; y cuanto más sencillas y verdaderas son, más disfruto de su conversación y más me enriquece su trato humano.

      He disfrutado mucho hablando con Manuel, un pescador andaluz  jubilado, "de los de antes", cuando me contó su particular historia. Manuel tenía ahora un pequeño huerto de herencia familiar y, harto curtido ya por la mar, después de más de treinta años jugándose cada madrugada la vida en una pequeña barcaza desde la que se dedicaba a la pesca artesanal de sardinas y morralla, ahora había aprendido a cultivar tomates y aguacates, en un hermoso lugar de la costa granadina. Me contaba que muchas mañanas se levantaba no muy temprano, porque estaba cansado de partir el sueño siempre, y se iba caminando al huerto, que estaba cabe la montaña, sobre un acantilado. Allí, además de cultivar sus hortalizas, contemplaba el paisaje y pensaba sobre la vida, mientras disfrutaba de pequeñas y exquisitas dosis de soledad, antes de bajar de nuevo hacia el hogar familiar.

      También me ha resultado apasionante hablar con Jorge y con Santiago, con Antonio, con Pelayo, todos mineros asturianos jubilados desde los cuarenta y dos años. Y no es ningún "chollo", porque los hombres tienen los pulmones jorobados, uno por silicosis que ya es grave y, los demás por simple polvo que no sé si es mejor. Antonio, aprovechó la situación personal y con ayuda de su suegro puso un bar en una carretera de bastante tránsito por la cuencas mineras de Sama y Langreo, camino de Oviedo y Gijón. Ahora disfruta como patriarca, dando interesante conversación a los comensales que allí paran en el estupendo restaurante que ha montado su hijo, que es un gran cocinero, en el antiguo bar de su padre. Son una entrañable familia.

       He disfrutado hablando con algunos hortelanos de La Rioja y de Galicia y he aprendido mucho de la humanidad de las gentes llanas. Yo que he  tenido el ímpetu de ser siempre autónomo de pensamiento y praxis, tengo aún tanto por aprender de tantas gentes ...

      Son tantas las personas interesantes y, están tan esparcidas por el Mundo, que sería necesaria una eternidad para conocer a cada una de ellas, porque suelen estar escondidas entre la mala hierba.

      Hoy me voy a visitar otros paisajes. Estoy en una nueva fase de mi camino, acaso el más bonito y no puedo irme de aquí sin señalártelo, si quieres seguir mis pasos, aunque te recomiendo que más bien, sigas los tuyos, porque cada persona es una simple partícula del paisaje vital. La vida es toda y está ahí, para quien se aventure a seguirla.

                                                              

   

       Caminos son de la Vida los que inmensa nos ofrece. Yo mismo marco mi camino, con paso amplio y presuroso, o con pisadas mezquinas, temerosas de avanzar.

      Caminos que dejo atrás. En unos quedan plasmadas las huellas del día a día mejor o peor ganado. Porque los días no vienen sin más. Si realmente estás vivo y no vegetas, los conquistas cada dia, para así alentarte a abrir nuevas veredas que asomen a horizontes nuevos y hermosos.



       Atrás dejo la madre mar; pero la llevo presente mientras me voy alejando en torno a los NUEVOS PAISAJES de mi periplo. Y quiero invitarte a que me sigas. Ahora, que he comprendido que el tiempo es el propio camino y modela el paisaje; y que el paisaje es dinámico e ilimitado, porque siempre, cada día, es nuevo cada vez que lo contemplo con una nueva mirada. Ahora es tiempo de adentrarme más hacia el paisaje, abriendo sendas que quizá antes de mis pasos no existieran.

      Atrás dejo multitud de caminos y senderos, por los cuales quizá vuelva a pasar algún día, cuando el fruto maduro ya de mi largo paseo por ésta senda larga y corta al mismo tiempo, penda en la rama a punto de caer. Pero intuyo que aún me queda mucho por saber. Todavía mi retina no está saciada de paisaje y el fruto esperado aún es una ignota verosimilitud de exótica flor...



       ...He andado durante toda una jornada, planteándome cual es el camino que me lleve a disfrutar más del paisaje y he llegado a la conclusión de que todos los paisajes son hermosos; que depende de la visión del caminante, de la magia del momento y, algunas veces del paisaje mismo. Como en todo, hay paisajes que enamoran. Yo que soy asturiano por pura vocación, no puedo sin embargo dejar de amar la recia estepa castellana, que me ha marcado desde mi nacimiento. La siento integrada dentro de mí.
En cambio, mi Asturias del alma es la madre Naturaleza, que me acoge en su seno cada vez que simplemente pienso en ella e imagino tantas cosas... Igual que me pasa con la mar, de la que no hace una jornada aún que me he despedido... de momento.

      Está empezando a oscurecer, porque el sol, impaciente se va a acostar. A lo lejos el paisaje es llano y severo y parece extenderse hacia el infinito. Acabo de parar a descansar junto a una casa solitaria, a modo de pequeño cortijo, por ésta llanura sevillana, camino de Castilla. Estoy harto de andar y necesito soñar, ésta vez dormido. Así que decido pasar la noche dentro. Desde un amplio ventanal, diviso el horizonte, antes de acostarme sobre mi viejo gabán descolorido.

                                                                             
      Ahora, acurrucado, soñando con mi queridas veredas asturianas, dormiré tranquilo, como un niño feliz. Pronto volveré a visitar aquéllos lares que más quiero. Y seguiré recorriendo paisajes nuevos. Allí te esperaré como siempre para seguir hacia adelante. Pero éste nuevo rumbo, es más literario, porque contaré historias ligadas al paisaje que voy a ir recorriendo, muchas de ellas reales...

      Aquí me despido de tí, lector y lectora fiel, pero sólo un poco. No te digo adiós, sino hasta pronto.

      Ahora, permíteme soñar con mi lejana y la vez cercana Asturias.......

 


 "Atravesaré montañas y valles, hacia Paisajes Nuevos"

     

viernes, 22 de febrero de 2013

THABANNKA HA MUERTO. PAISAJES NUEVOS.


       ...Caminando me he ido adentrando en el pueblo. Huele a una entrañable mezcla de exóticos aromas, que me recuerda un lejano periplo por las elevadas laderas peruanas, donde el olor de amancae embriaga el corazón por los sentidos.

      Acabo de encontrar por casualidad un pequeño edificio casi destartalado, sobre cuyo portón puedo leer:
BIBLIOTECA MUNICIPAL. Siempre he tenido curiosidad por ver qué tipo de literatura albergan las bibliotecas de las pequeñas poblaciones, pero cuando pasé a ésta, quedé gratamente impresionado por un volumen que jamás había visto. Estaba clasificado en una estantería, bajo el lema: VIAJES Y AVENTURAS.

      No recuerdo bien el título, pero era algo así como LOS ANCESTROS DESCONOCIDOS. Era de un autor norteamericano, un tal Preston, pero hay tantos Preston por aquellos lares como aquí Fernández.

      Abrí el libro y mirando el índice leí un título que me llenó de curiosidad:

      THABANNKA HA MUERTO.  PAISAJES NUEVOS.

      Thabannka era el último representante de una tribu australiana que habitó el continente seguramente miles de años antes de los maoríes neozelandeses y fué desapareciendo en virtud de su profunda ingenuidad y espíritu pacífico. Pertenecía a una extinguida raza que tuvo la dicha de encontrarse en un paraíso terrenal donde no faltaba de nada y sobraba hasta la belleza del paisaje exuberante. Incluso el benigno clima habitual durante casi todo el año, era una bendición para la tribu de Thabannka.

      Era un hombre de magra figura, de metro ochenta y ojos claros. Sus finos miembros tenían la flexibilidad del más trepador de los simios. La suavidad de su piel denotaba la bendición del clima que gozaba.

      Acostumbrados a la bonanza general, él y toda su tribu habían ido perdiendo el intrínseco instinto de protección del resto de la raza humana, porque la lucha y el impulso sólo se dan en condiciones adversas.

      Con una larga caña a la que adosaba un alargado guijarro y rodeaba de finos juncos a modo de cuerda como sujección, Thabannka cazaba más que pescaba la proteína que necesitaba como complemento a su menú vegetal de bayas y frutos. Era incapaz de matar otros seres vivos, a los que consideraba como iguales compañeros de vida. Y sólo pescaba cuando se lo pedían sus intestinos.

      Thabannka amaba la música, que él mismo componía. Para ello se valía de instrumentos rutinarios, como cañas, cáscaras duras de frutos, que llenaba de agua a distintos niveles para al ser golpeados levemente, conseguir diferentes sonidos; también usaba los troncos huecos de algunos árboles muertos como instrumentos de percusión.

      Compartía todo con todos los miembros de su familia, aunque sus afectos íntimos eran privados y seriamente respetados por todos.

      Amaba la Vida casi sin saberlo. Todos los dias hacía el amor, porque sólo tenía amor en su cabeza: a la Vida, a su vida y a su entorno, que le trataban como a un rey.

      Pero también a lejanas tierras comenzó a expandirse el espíritu de la codicia.

      Un mal día, desembarcó por aquéllos mundos una tropa de toscos guerreros. Iban forrados de gruesas pieles de animales sacrificados y en sus brazos y cuello llevaban el símbolo de su avaricia: rústicos collares y brazaletes hechos de metales y piedras preciosas. Pero también llevaban algo mortífero que Thabannka y los de su familia desconocían: Se llamaban "armas" y servían para "matar" al "enemigo".

      Todos aquéllos conceptos superaban a Thabannka, acostumbrado a una vida grácil y a una convivencia pacífica entre los suyos. Así que sin saber cómo reaccionar cuando vió bajar a ésos extraños de sus botes y dirigirse hasta la costa, se quedó embobado hasta que uno de ésos malhechores, cogió a su mujer tirando fuertemente de su brazo, para secuestrarla o algo peor. Entonces Thabankka, sintió algo que jamás antes había sentido y hecho un loco, agarró con furia al desalmado por el cuello y, sin querer, lo estranguló.

      Entonces una terrible marea de descontrolados asaltos invadió la isla de manos de los facciosos, matando a sus nativos y destrozando sus cabañas, quemando y arrasando la pacífica aldea...

      No recuerdo qué libro es y lo lamento. He buscado información sobre las primeras tribus australianas y lamentablemente sólo encuentro tribus y tribus de guerreros que iban acabando unos con otros, como todas las Historias de todas las naciones "modernas". Da la sensación de que la guerra predomina sobre la paz, es lo que venden los telediarios cuando nos hablan de países lejanos. Es una cruel mentira. Hay países maravillosos para vivir, aunque  si bien tienen regímenes políticos austeros, la gente de la calle es, al contrario de lo que nos quieren hacer creer los "informadores públicos", profundamente humana. Tal es el caso de Egipto, donde hasta por las calles de El Cairo, te sientes acogido por la familiaridad de sus gentes, como si fueras por una entrañable aldea.

       Las antípodas serían Madrid, París o Londres, donde la frialdad humana da miedo. Una vez, una joven peruana cayó desmayada al suelo, en un andén del Metro de una estación muy concurrida, con la mala suerte de que la pobre chiquilla se golpeó el cráneo contra el suelo al caer y quedó dormida. La gente se apartó con una mezcla de miedo y asco. Yo tuve la suerte de tener el móvil a mano y llamé al 112. Y a gritos subí llamando a los vigilantes. No sé lo que sería de la pobre chica, pero ¿Qué clase de gente es la que tenemos en ésta sociedad del " Mundo Civilizado"? En El Cairo, yo lo he visto, muchas familias humildes se tumban en cualquier explanada verde en la ciudad, para juntos reir o soñar con tiempos de bonanza. Los integristas son sólo una minoría. En Europa y EEUU, la sociedad se ha hecho integrista, defendiendo servilmente los intereses capitalistas. Cada vez hay más pobres en el "Mundo Desarrollado".

      Yo, desde éste humilde rincón de mi escritorio, me identifico cada vez más con Thabannka. Llevo sin saberlo desde niño ése espíritu de intentar saborear lo más posible la vida que me ha tocado en éste juego.
   
       Y es francamente difícil conservar el niño interior en cuanto a ilusión, en ésta miserable sociedad cuyos sumos pontífices son el euro y el dólar. Pero no imposible, porque uno a sus años está ya algo prevenido contra cualquier banda de malhechores facciosos que puedan desembocar en mi isla interior. A diferencia de Thabannka, estoy algo más prevenido y la experiencia me ha aportado algunas pautas, para al menos salir medianamente del paso.

      Un lejano reloj campanea desde su torre; es la señal convenida y algo presuroso tomo la vereda de la izquierda, pues tras la próxima jornada, he de comenzar mi ruta hacia  aquél lugar...



   

miércoles, 20 de febrero de 2013

DESPEDIDA. HACIA PAISAJES NUEVOS.


      La tarde luminosa camina con pereza hacia su ocaso. Aquí, junto a mis pies, rompen algo más tranquilas las pequeñas olas que se forman en el amplio horizonte. Quizá ésa llegada atenuada hasta donde estoy es un símbolo del contraste entre el tiempo que llega junto a mí y del tiempo próximo a venir, plasmado en lontananza en el lejano paisaje marino.
   
      Me gusta caminar mirando a lo lejos. Pero no dejo de saborear el cuadro de impresiones que se va acercando durante el paseo: Ambos forman futuro y presente de la película de mi vida. Una vez paladeados, los guardo en el desván de mi pasado, hasta que la humedad y el tiempo los corroe inevitablemente.

      Sin apenas advertirlo, caminando a mi libre antojo, sin un rumbo lógico definido, he llegado hasta el último acantilado, antes de meterme nuevamente tierra adentro. Nuevos paisajes me esperan y pienso seguir contando las impresiones que me van causando.

      Hasta aquí, he hablado mucho del ayer, de nuestro Mundo maltratado por la codicia de gentes que no son buenas, ni inteligentes siquiera. Quizá he enturbiado algo mi blog hablando de quienes no merece la pena hablar. Lo siento, porque la Vida es tan bella, que es absurdo hablar de las mediocridades de algunos seres como los políticos, parásitos, necios y un sinfín de personajes públicos y no públicos, coetáneos o no, pobres gentes miserables, con la de temas interesantes que existen. Por eso he decidido caminar hacia nuevos parajes, ésta vez sólo literarios. Porque a mis años, uno sólo está para saborear mieles. Y hay muchos panales silvestres por ésos mundos de Dios, y así, muchos tipos de miel: de alegría, de belleza, de ilusión, de esperanza, de bondad, de lucha. Pero sólo hay un tipo de jalea: la de la felicidad en cada lugar que escojo, en cada sensación que tengo, en cada situación que vivo.

      Por eso ahora que he llegado hasta aquí, quiero meterme tierra adentro para seguir viviendo mis paisajes y hacer de mi futuro mi presente. Para ello he llevado al desván todo aquéllo de mi pasado que ya tuvo en su momento la función de enseñarme a vivir, pero ahora es estéril. He tirado varios remolques de escombros, pero como la vida es dinámica, se van acumulando piezas inservibles y he de seguir vaciando mi desván periódicamente, para no acumular demasiadas cosas inservibles ya. He de dejar sitio para las vivencias nuevas que vayan convirtiéndose en pretéritas herramientas nuevas de aprendizaje.

      Una gaviota se me está acercando juguetona, con una especie de carcajada. ¿Hacen ese sonido las gaviotas, o simplemente se está riendo de mí?

      Yo también he aprendido a reirme de mí mismo. A veces es muy saludable. Porque la vida es como un juego. Y para jugar, hay que tener espíritu deportivo, saber perder con alegría, porque cuando gano no me hace falta aprender a reir. Mi experiencia me ha enseñado que siempre que he perdido ha sido algo muy pequeño en comparación de lo que he ganado a continuación. No puedo quejarme: No sé jugar al pócker y sin embargo me han tocado las mejores cartas. Procuraré mantenerlas siempre, aprendiendo a mejorar poco a poco cada día.

      Está empezando sigilosamente a oscurecer.

      Un frío traicionero está atacándome por la retaguardia. Aquí, en éste hermoso lugar se me había olvidado que aún estamos en Invierno. Comienzo a acelerar el paso, ahora que he salido del pedregal marino y me integro lentamente en el paisaje terrestre.

      Me dirijo hacia PAISAJES NUEVOS, que no son sino una continuación de mis pasos hacia el paisaje exterior, en estrecha simbiosis con mis paisajes interiores. Pero antes de seguir camino y dejar éste dulce acantilado, antes de acercarme a aquélla lejana aldea plasmada en lontananza en la imagen de mi paisaje marino, tengo que despedirme.

      Ahora comprendo que el TIEMPO está siempre presente en el CAMINO y en el PAISAJE.

      Porque el tiempo modela el camino y el paisaje, pero a la vez, EL TIEMPO ES UNA TRAMPA. Es una terrible trampa que nos hace ser mortales matadores de alegría. Es falso que haya un tiempo para cada cosa; o al menos es sólo una verdad a medias. Hay gente que se va pronto de ésta Vida y hay gente longeva. El único tiempo para morir ya está acordado para cada uno de nosotros. Y aunque no sepamos hacerlo, aceptar la Muerte es una forma de aceptar con madurez nuestra Vida. Hay jóvenes que realmente no lo son, sólo en el tiempo, lo cual es una mentira descarada. Hay ilusión en cualquier tiempo. No importa la edad. Sólo hay que estar abierto a la vida. Yo, sin ir más lejos, estoy viviendo ahora una juventud que nunca había soñado tener de joven. Sí, ya sé que tengo ventaja porque estoy enamorado. Pero es que lo estoy como nunca, de la Vida.

      No soy quién para dar consejos, ni me gusta darlos, pero como tengo cierto grado de filantropía aún, quisiera decirte que no hagas caso del Tiempo; Es una tramposa mentira. Verdaderamente ahora mismo que me estás leyendo, no existe ya el pasado, ni existe aún el futuro. SÓLO EXISTE EL PRESENTE.

       El pasado y el futuro son sólo referencias , herramientas de uso particular que en contadas ocasiones pueden servir para ayudar a vivir el presente........¡Pero a veces no!

      Acabo de perder de vista el acantilado. Ante mis ojos se descubren las primeras casas de la que hace un rato era una lejana aldea. Ahora en mi presente veo unos hermosos jardines, engalanados de plantas de lugares exóticos. Voy a acercarme a contemplarlas. Pero eso ya es otra historia...